Érase una vez un lugar...
(Es una fábula. Cualquier parecido con la sucia y rastrera realidad será una extraña coincidencia). Érase una vez un terreno imaginario que no valía para nada. Ese terreno estaba además afectado por el ruido de unos pájaros enormes de metal. ¡Qué buen terreno sería si no pasaron esos pájaros! Un día unos señores muy simpáticos quitaron como con el dedo de Dios la afección sonora del lugar. Sin perder tiempo, unas personas muy simpáticas dijeron al señor del lapicero: "Pinta este trocito del color bueno, ya sabes, el color del dinero". Después, se compraron casi todo el terrenito. Fue un acierto, porque ya valía mucho más dinerito, aunque había una parte en la historia que les puso a todos muy tristes: otras personas sufrirían mucho ruido. Sin embargo, pronto superaron su pesar gracias a la vida opípara que les aguardaba. ¡Qué triste sería que unos malos metieran sus narices en tanta felicidad! Hay gente que ni sabe ser feliz, ni deja que otros lo sepan ser. Y hay algunos que sí que saben... ¡Vaya si saben!

1 Comments:
Great blog, I also have a casino related site, If you want or need more exposure get casino traffic by the thousands at **casino traffic** Works for me!
Publicar un comentario en la entrada
<< Home